¿Sabes qué son las alergias? En este blog, te vamos a enseñar qué son y cuáles son sus tipos.
Las alergias son una respuesta de nuestro sistema inmunitario a sustancias del entorno que normalmente no consideramos una amenaza, es decir, que es poco probable que nos afecten. Sin embargo, cuando se produce una reacción, nuestro sistema se activa, provocando signos y síntomas que pueden afectar a las vías respiratorias, los senos paranasales, las fosas nasales, la piel y el sistema digestivo.
Hoy hablaremos de las alergias y sus tipos más comunes en la piel:
Dermatitis de contacto:
Esta patología se produce cuando existe contacto directo con el alérgeno y se manifiesta con enrojecimiento, picor y descamación de la piel en la zona afectada.
Estas alergias son tan frecuentes que existen muchos productos cosméticos o de higiene que contienen componentes que previenen este tipo de reacción.
Dermatitis atópica:
Se origina genéticamente y se identifica por la aparición de sarpullido y picazón en la piel. Está científicamente comprobado que quienes padecen o han padecido dermatitis atópica en sus familiares tienen mayor probabilidad de sufrir alergias faciales y corporales, dependiendo de su edad.
Urticaria:
Se trata de una erupción cutánea que se manifiesta con ronchas y picor intenso. Esta alergia es una reacción a ciertos alimentos, medicamentos, parásitos o picaduras de animales.
Si considera que presenta alguno de estos síntomas, tenga en cuenta que los dermatólogos recomiendan realizar una prueba de identificación de alérgenos si las alergias no cesan con el paso de los días, ya que en estos casos es probable que se genere una celulitis infecciosa que debe ser tratada por profesionales.
Angioedema:
Esta alergia es muy similar a la urticaria, con la diferencia de que, en lugar de aparecer en la superficie de la piel, se produce debajo de ella, y cuando aparece, suele ser en la zona de los ojos y los labios. Este tipo de alergia es transitoria; puede desaparecer en un día y no dejar secuelas, dependiendo de la zona afectada. Si la inflamación se produce en la lengua o la garganta, puede obstruir las vías respiratorias.
